EXPOSICIÓN DE LIBROS Y REVISTAS ARTESANALES DE EDICCIONES VIGÍA (Matanzas, Cuba). 26 octubre 2024
Desván Blanco. Espacio Cultural sigue mostrando interés por el fomento, presentación y adquisición de libros de artistas, revistas, fanzines y otras publicaciones que comparten otros géneros y apostando por exposiciones/presentaciones en torno a estos interesantes medios plásticos y visuales. Les presentamos en esta ocasión este exquisito proyecto expositivo de ejemplares de Ediciones Vigía que proceden de distintas colecciones: de las poetas Sonia Díaz Corrales y Yanira Marimón y del canario, artista plástico Augusto Vives.
Exposición de ejemplares de Ediciones Vigía en Desván Blanco. Espacio Cultural
Ediciones Vigía es una editorial cubana fundada en 1985 en la ciudad de Matanzas, Cuba. Y no es una editorial independiente, depende del Instituto Cubano del Libro, en Cuba no existen proyectos independientes. El nombre original de la editorial viene de su ubicación en la Plaza de la Vigía, en una casa colonial donde se encuentra la Casa del Escritor, la editorial resulta un espacio ideal para la presentación de autores, y un centro de promoción cultural único.
El objetivo de Ediciones Vigía es producir libros que tienen valores literarios y artísticos, con materiales rústicos, desechos industriales, elementos naturales, papel, hilos, telas, hojas y flores secas, entre otros. La idea siempre fue hacer de un libro hecho por el hombre con sus propias manos, producido creativamente a partir de materiales rústicos y que no sirven a otros efectos, lo cual forma parte de los muchos valores estéticos de sus libros.
Vigía publica literatura cubana y extranjera en nueve colecciones y dos revistas. Haciendo de los 200 ejemplares de cada edición verdaderas obras de arte, numerados y firmados por el autor, en las cuales la palabra se apoya con eficaces soluciones plásticas. Hechos e iluminados a mano, cada uno tiene el mismo texto, material, y diseño, aunque con detalles artísticos diferentes.
Vigía, como se le conoce en el ámbito artístico, fue fundada por el diseñador Rolando Estévez Jordán y el escritor Alfredo Zaldívar, creadores de las ideas primigenias conservadas hasta hoy. Aunque la escasez de papel y material para publicar libros en los años 90, en Cuba, obligó a buscar otras formas de difundir la literatura y el resto de las artes, el caso de Vigía no tiene relación directa con esas carencias, el proyecto de sus creadores era más particular, convertir los libros en objetos únicos, manufacturados y tratados en cada detalle en función de toda la belleza posible. Así, los primeros libros de ediciones Vigía contenían hojas de papel café, conocidas coloquialmente como papel cartucho, obtenidas de las carnicerías de Matanzas, o simple papel craft y una visualidad única, que aportaba también el uso del mimeógrafo para imprimir, fueron siempre el sello distintivo que acabó dándole la exquisita relevancia que alcanzó después. Alguna vez vi con mis ojos cómo se disecaban flores de Mar pacífico y se preparaba una pulpa de papel de una belleza rudimentaria y original. Esta tradición sólo ha evolucionado, pero sigue siendo la marca que distingue sus creaciones.
Bajo el emblema del quinqué, luz bajo la que se trabajaba muchas veces en sus inicios, sus publicaciones están caracterizadas por un riguroso criterio de selección, el carácter inédito de sus publicaciones y un diseño singular, la estética de Vigía está encaminada a acercar el libro al trabajo humano, a alejar este tipo de arte del diseño y la construcción artificial de los libros impresos de forma automática.
En su etapa inicial, tuvieron el objetivo expreso de promover la literatura de la localidad de Matanzas y el rescate del libro como objeto de arte, más el rápido éxito que merecieron, hizo que el proyecto se extendiera en la divulgación de lo mejor de la creación artística nacional y universal.
En sus primeros años el taller se dedicó a la impresión de las invitaciones de las actividades que se desarrollaban en la recién inaugurada institución, y en otros lugares de interés cultural. Luego se empezó a trabajar en los primeros plegables y paquetes, y ediciones bilingües concebidas como apoyo a varios ciclos de conferencias que sobre literatura universal se ofrecieron, catálogos de exposiciones, etc., y todo ello, combinado con un trabajo de diseño que se volvió cada vez más creativo. Se incluyeron dibujos que complementaban los textos, trabajados sobre otros papeles y texturas, iluminados manualmente, con los bordes rasgados en los espacios concebidos dentro del impreso, páginas unidas con hilo de yute o rayón.
La política editorial de Vigía ha sido celosa en resguardar ese distintivo especial, y para ello, disfrutó del raro privilegio de poseer, desde su fundación, un mismo diseñador, Rolando Estévez Jordán, pintor, poeta, diseñador, hasta su muerte en 2023.
Ha publicado textos a reconocidos escritores cubanos como Eliseo Diego, Miguel Barnet, Pablo Armando Fernández, Carilda Oliver Labra, Nancy Morejón y César López, entre otros, además de los emblemáticos Premios América Bobia, de la ciudad de Matanzas, y a los jóvenes escritores que creaban ya obras con marcada relevancia.
En tres ocasiones, libros publicados por esta casa editorial han obtenido el Premio de la Crítica y Premios del Salón Nacional de la Gráfica, en Cuba, así como premios en la Feria del Libro de La Habana, en el Concurso El Arte del Libro y el Premio Fayad Jamís Bernal de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. Otros premios recibidos han sido: Premio La Rosa Blanca al trabajo de edición y diseño de la revista de los niños Barquitos del San Juan.
En abril del 2008, Ediciones Vigía fue galardonada con el premio Estrella Internacional a la calidad en la categoría ORO durante la XII Convención International Star for Leadership in Quality de París. El reconocimiento —que forma parte del programa anual de Premios Business Initiative Directions, para reconocer el prestigio de destacadas empresas, organizaciones y emprendedores— por primera vez fue otorgado a una editorial cubana y responde al trabajo que ha desarrollado el sello editorial matancero.
Una colección de la prestigiosa editorial se encuentra entre los fondos del afamado Museo de Arte Moderno de New York, conocido en el mundo como el MoMA, siglas en inglés de Museum of Modern Art.
Las Ediciones Vigía cuenta con libros de Vigía presentes en casi todas las Ferias Internacionales del Libro e importantes eventos en México, República Dominicana, Frankfurt, Viena, Madrid, Panamá, Lima, Puerto Rico, Colombia, Canadá, Estocolmo, entre otros sitios.
La Revista del Vigía aparecen en colecciones de Bibliotecas y Centros de Arte de diferentes lugares del mundo, tales como el Museo de la Biblioteca Británica de Londres, Centro Atlántico de Arte Moderno de Las Palmas, en Canarias, España; Colección Especial Biblioteca del Congreso de Estados Unidos; en exhibición permanente en bibliotecas de universidades de Michigan, Chicago y La Florida, en Estados Unidos; en el Instituto Latinoamericano de Suecia, el Instituto Cervantes en Viena, Universidad de Guadalajara; en el Centro de estudios Cubanos de Nueva York. En la mayoría de estos lugares, editores y diseñadores de Vigía, han ofrecido conferencias y talleres sobre el trabajo de la editorial.
Las colecciones de la Editorial son:
Colección del San Juan (para poesía)
Colección Trébol (para cuentos)
Colección Barquito (para niños)
Colección Venablos (para ensayos literarios, historia, arte y crítica artística)
Colección Aforos (para teatro)
Colección Clásicos (para autores clásicos)
Colección Del Estero (itinerante)
Colección Paseo (de temas habaneros)
Colección Andante (para música)
La revista de los niños Barquitos del San Juan (con tres números al año)
La Revista del Vigía (con salida dos veces al año).
Algunos ejemplares de estas colecciones están expuestos en Desván Blanco, un placer tenerlos en nuestro espacio y compartirlos con ustedes. Se pueden hojear, revisar, leer, y hasta oler con sumo cuidado para evitar su deterioro ya que algunos son antiguas ediciones de más de 20 años.
Hay dos ejemplares de El Diario del grumete para que puedan ver las diferencias sutiles entre un y otro ejemplar de la misma tirada. Algunos libros están dedicados por sus autores, y otras ediciones muy reducidas como la poesía de amor de Luis Marimón, que muy gentilmente ha prestado la poeta matancera Yanira Marimón, hija del autor.
También quiero dejarles un pequeño homenaje a Ediciones Vigía que he preparado yo misma, con todas las limitaciones de que me cercan a la hora de hacer cosas con mis manos. Una impresión mínima del poema “Tres finales para la mujer de Lot”, de mi libro Los días del olvido, en una versión corregida especialmente para esta edición, e intervenida con una piedra de sal del Himalaya, como recordatorio de lo que somos y lo que podemos llegar a ser. La sal, era en una época todo lo que tenía el mundo para detener la corrupción de las cosas, la comida, los lugares, y también metafóricamente, la del alma, que es la peor de todas. Los que miramos atrás amando el pasado como si no hubiera algo mejor en el mañana, podemos acabar como Edith, convertidos en estatua de sal. Yo de momento he escogido no participar en corrupción alguna, es mi forma de honrar, la estatua de sal que soy a veces. Gracias.
Sonia Díaz Corrales
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